
17.1.09
4.1.09
2.1.09
Las gaviotas quieren conquistar el mundo. Parte 17.

Corté mientras miraba por la ventana. Todavía era de noche. Puse un disco de Echo & the Bunnymen y me metí a la cama. Me dormí pensando en la injusticia que sufría esa banda que nunca había logrado el reconocimiento de grupos contemporáneos suyos como de The Cure o Depeche Mode, siendo igualmente o más virtuosos que ellos. Me desperté a las tres de la tarde. El equipo de música había quedado en repeat toda la noche y sonaba “Lips like sugar”. Pensé en los labios de Caterina, en si ya habría llegado a Madrid. En la cocina el televisor seguía prendido, pasaban una carrera de ciclismo, la pasión de mi tío.
- Tío…
- …
- Tío!
- Qué? Qué pasa Juan?
- Nada, no sabía si estabas o no…
- Sí, estoy mirando la carrera.
- Che, cuánto hay de Santander hasta acá?
- En kilómetros?
- No, en horas.
- Ah, ni idea…
- Y en kilómetros?
- Tampoco…
- …
- Por?
- No, por nada…
Abrí mi celular, busqué su nombre y apreté send. Al segundo ring escuché su voz:
- Perdona Juan, no puedo hablar ahora, luego te explico…
Y me cortó. Pensé que era raro que me dijera eso. Intenté imaginar en que situación estaría que no podía hablar. Quizás bajándose del bus en la terminal de Madrid. Le mandé un mensaje: “Quería saber si ya habías llegado a Madrid. Avisame. Te extraño”.
- Y tío? quién gana?
- Y quién va a ganar? mi pollo Lance! Le saca casi dos minutos al segundo!
Mi tío, aparte de ser fanático del ciclismo, le rinde el culto que una colegiala norteamericana le puede rendir a Britney Spears, a Lance Armstrong. Tiene hasta libros sobre él: “Cada segundo cuenta”, “El método Amstrong de entrenamiento” y su autobiografía "No se trata de la bicicleta". También tiene un póster: Lance sonriendo sobre su bicicleta con los brazos en alto, colgado en el baño, arriba del inodoro. Cuando no las pasan por la tele, escucha las carreras por la radio. A veces también va a lo de la vecina y las graba en vhs. Guarda estos casettes apilados atrás de la heladera. Con un marcador rojo escribe lo más prolijamente posible: “tour de france 05”,“vuelta de españa 2006”. No tenemos videocasetera.
Me serví un vaso con leche fría y me senté al lado de mi tío. No podía creer que alguien se pudiera poner tan nervioso mirando como gente pedaleaba.
- Cómo sabés quien va ganando si lo filman sólo a él?
- Sabías que tenía cancer de testículos con metástasis en el cerebro y los pulmones y cuando todos le pronosticaban lo peor, el tipo se recuperó y ganó siete veces el Tour de France; algo que nunca nadie logró?
- No...
- Y que sale con Sheryl Crow?
- Nah, me estás jodiendo...
- Que no, no estoy de coña.
- Qué bárbaro...
- ...
- No te aburre?
- Qué cosa?
- Ver gente pedaleando
- Peor es mirar personas corriendo atrás de una pelota, acá por lo menos el paisaje va cambiando...
- Ja...
- ...
- Y le gusta la música?
- Qué?
- Si le gusta la música, para estar de novio con Sheryl Crow... Encima semejante mina...
- Mmm, ni idea...
- Capaz cuando entrena pone los discos de ella en el i-pod.
- El qué?
- Nada, nada.
- Ya falta poco...
- Che, no me contestaste. Cómo sabés quien va ganando?
- Ahí abajo dice, no ves?
En la parte de abajo de la pantalla decía, efectivamente, el nombre de quien iba primero, el pollo de mi tío. Me puse a pensar como habría descubierto Lance su amor por la bicicleta, cuando se había dado cuenta de que se pasaría la mayor parte de su vida pedaleando, que de eso viviría, que superaría el cancer de tesículos por amor a la bicicleta, que la gente colgaría posters de él en sus baños, arriba de los inodoros.
Entonces me acordé cuando me regalaron mi primera bicicleta. Fue para Reyes de cuando tenía 8 o 9 años. Era una bici cross verde marca "Enrique", con rueditas. A mi hermano, quien se había encargado de dejar el pastito y el agua junto a la puerta, le trajeron un barrilete de Mazinger Z. Después de almorzar, mientras yo probaba mi bici en la vereda de casa, él corría de acá para allá con su barrilete. No había viento ni forma que lo hiciera volar. En un momento dejó el barrilete en el piso y se me acercó:
- Sabías que esta bici es mía, no?
- Qué? Estás loco vos.
- Sí, si. Es la mía, la roja que tenía y me quedaba chica. No viste que no está más en el garage?
- Pero ésta es verde, tiene rueditas…
- Las rueditas se las puso papá, pavo; después de pintarla de verde…
- Vos estás celoso porque a mi me trajeron esto y a vos un barrilete de mierda.
- Ah, sí? No me crees? Ya vas a ver…
Dijo mientras empezó a mirar alrededor suyo en el suelo, como buscando algo que se le había perdido. Alzó un pedazo de ladrillo que había junto al cordón de la vereda y se volvió hacia mí.
- Pará! Qué vas a hacer?
- Te voy a abrir los ojos, pendejo.
Y ahí nomás empezó a darle con el ladrillo al caño que unía el manubrio con el asiento. A medida que iba saltando la pintura, se empezaron a ver partecitas rojas. No me acuerdo más que hasta ahí. No recuerdo si me largué a llorar, si le intenté pegar, si me fui corriendo a acusarle a mamá mientras la pintura verde saltaba para todos lados. Tampoco me acuerdo si en ese momento supe que eso rojo que aparecía era la pintura original del cuadro de la bicicleta o era el color que dejaba el ladrillo al estrellarse contra el caño.
Todo esto pensaba cuando sentí que en mi habitación, mi celular me avisaba que había recibido un mensaje de texto. Desde un teléfono que no tenía agendado, leí lo siguiente: “Oye chico, soy el novio de Caterina. No escribir y no llamar más". Al leer eso lo primero que me vino a la mente fue pensar que ella le había dicho que yo era cubano, o venezolano. Luego comprendí porque no había podido hablar cuando la llamé y los imaginé juntos, acostados en la cama, escuchando Doors. La vi a ella con poca ropa, mostrándole mi mensaje donde le decía que la extrañaba; ambos riéndose de mí. Desde el avión que me había hecho llegar a ese continente que no sentía nauseas. Entonces nuevamente pensé que era mejor no volverla a ver, no llamarla; pensar que todo había sido una joda del destino, que ella era algo que había pasado rápidamente, como el huracán que llevaba su nombre en inglés y había sucumbido a Nueva Orleans.
Creo que lo que más me jodía no era pensar que aun seguía con su novio, ni que no habíamos cogido; sino que no volvería a ver los hoyuelos de su sonrisa. Cada vez que lo hacía es como que me daban más ganas de vivir.

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17.12.08
Las gaviotas quieren conquistar el mundo. Parte 16.
- Igual una vez no me quedó otra…
agregó papá.
- Cómo?
- Sí, que una vez fumé esa porquería; pero no cuenta.
- Cómo que no cuenta?
- Sí, porque no tragué el humo
- Y para qué fumaste?
- Pasa que estaba con una mina, una de las veces que fui a Nueva York. Estábamos sentados tomando algo en un bar y ya estábamos los dos medios borrachos. A mi se me complicaba mucho con el idioma, pero cada whisky que me tomaba me ablandaba más la lengua. Y entonces en un momento la mina me pregunta si yo fumo y yo, para hacerme el canchero, le digo que a veces sí, pensando que hablaba de cigarrillos normales y ahí nomás sacó un cigarrillo de droga de su cartera…
- Un cigarrillo de droga?
pregunté conteniendo la risa
- Sí, un porro…
- Ajá… Y?
- Y nada, que ahí nomás lo prendió y yo no me animé a decirle que en realidad yo pensaba que se refería a los cigarrillos normales. Le pegó varias pitadas y después me lo pasó. Le di una sola seca y se lo devolví; guardé todo el humo en mi boca y garganta y apenas miró para el otro lado, lo largué y entonces…
Papá seguía hablando pero yo ya no lo escuchaba. No quería saber como había terminado la historia. Recordé que todas las veces que había ido a Estados Unidos, todavía estaba casado.
Ya no me dieron muchas ganas de seguir hablando así que decidí ir directamente al tema por el que lo había llamado.
- Y vos qué decis que haga con esta mina, viejo? Me gusta mucho pero está en otra… Según ella no quiere volver a verlo al novio pero no sé; es muy rara… Está sola acá en España, la quiero ayudar; quiero que se enganche conmigo. El novio le pega viejo, le pega...
Papá me escuchaba sin comentar. No sé si realmente estaba prestando atención a lo que le decía o es que seguía leyendo un artículo sobre la utópica restauración de la democracia en Irak en el suplemento Enfoques de La Nación.
- Me estás escuchando papá?
- Claro que sí.
- Ah, como no me decís nada…
- Es que, hijo, lamento decirte que no te digo nada porque en estos momentos no hay nada que se pueda hacer. Es como si a una palomita de la virgen le hubieran dado un hondazo…
Palomita de la virgen. Mi papá es una de esas personas que cuando va al campo se la pasa mirando para arriba y puede descifrar, tan sólo con la silueta o el canto, el nombre de cada pájaro. Tiene un libro que se llama “Las 1001 Aves de Argentina”. Uno de las primeras veces que el juez del divorcio autorizó a que yo pasara todo el fin de semana con él, me llevó a la casa de campo. Sólo nosotros dos. Mis hermanos aún todavía estaban muy dolidos, no lo querían ver; lo culpaban a él por la separación. Yo también, pero al mismo tiempo me daba mucha lástima verlo sentirse tan culpable. Era la primera vez que íbamos solos al campo, y obviamente el clima era muy distinto a como había sido siempre que íbamos los cinco. A la noche la cosa se puso más incómoda todavía porque estábamos los dos sentados a la mesa, casi sin hablar, con el ruido del sol de noche como único sonido ambiente. El se dio cuenta de lo mal que la estaba pasando y entonces me dijo:
- Te desafío a un juego!
Yo tenía que elegir cualquier pájaro del libro, tapar su nombre, mostrarle la ilustración y él adivinaría que ave era. Le pegaba a todos. Lo que más me molestaba es que después de que yo le decía que sí, que había adivinado, hacía comentarios del tipo “esos hay sólo en el litoral, sobre todo en Corrientes” o “este pájaro en particular es vital para el ecosistema cuyano porque se alimenta a base de víboras y ratones que, a su vez, se alimentan de uvas”. Todavía me acordaba de algunos pájaros del libro: el sietecolores, la calandria, la urraca, el quinto b o bicho-feo; pero no de la palomita de la virgen. Tampoco de las gaviotas. Estaba convencido de que nunca le había hecho adivinar esa paloma a papá, por lo que no podía hacerme una imagen gráfica del bicho. Me imaginé una paloma con un mini disfraz de monja; no pude evitar reírme.
- Vos reite nomás pendejo, pero escuchalo a tu papá que de esto algo sabe. Es como te dije, esa tana es como una palomita de la virgen que la han cascoteado. No hay que intentar hacerla volar porque aun está dolida y puede ser peor. Hay que esperar que, con el tiempo, se reponga sola...
- Se reponga sola…
repetí sin poderme quitar de la cabeza la imagen de la paloma-monja.
- Sí, sola hijo… Y sola volverá a volar, recién cuando esté lista…
- Recién cuando esté lista…
- Vos me estás tomando el pelo, pendejo?
- No, por?
- Porque no hacés más que repetir lo que digo.
- No viejo, es para mentalizarlo… Che, y si vuelve con el novio, que hago?
- Mmm… Y nada Juan, si hace eso es que es una vaca alambrera…
Mi papá y sus alegorías rurales.
- Una vaca qué?
- Alambrera hijo, una vaca alambrera.
- Y qué se supone que es eso?
- A veces, en los ganados, hay algunas vacas que no se sabe bien por qué, les gusta escaparse del grupo; cruzan el alambrado, aunque sea de púa. Los peones le suelen colgar largos palos del cuello para que se enganchen en el alambre y no puedan cruzar, pero no hay caso. Son alambreras y siempre, como sea, se escapan. Vaca alambrera, muere alambrera..
- Pero como lo cruzan, no se enriedan con el palo?
- Nadie sabe como hacen, parece que toman carrera y lo saltan.
- Que bárbaro… Che, y cuál es la relación de Caterina con la vaca alambrera?
- Eso, que por más esfuerzos que hagas, la vaca alambrera, muere alambrera.
- Ajá… No puede cambiar?
- No Juan, las vacas no cambian, la gente tampoco, y mucho menos las minas.
- Claro…
- …
- ….
- Che, cómo anda mi primo Huguito? Esta ahí? Me pasás con él así lo saludo?
Miré a mi tío. Seguía durmiendo abrazando la almohada, de costado. En la parte del colchón que estaba junto a su boca abierta, había una mancha de baba con la forma de Brasil. Una de las pocas cosas que sé de mi tío después que se fue de Argentina es que apenas llegó a España se había casado con Marilia, una odontóloga de Porto Alegre que también pensaba que su vida iba a ser mejor en Madrid. Una tarde me contó que se habían separado después de medio año porque no tenían sexo. Me confesó que eso era culpa suya pero no es que fuera impotente sino que no se sentía atraído para nada hacia ella. Le pregunté para que se había casado entonces y me dijo que porque ella había estudiado, era una profesional y pensaba que eso le iba a simplificar la vida.
- Está durmiendo Papá, acá son las cinco de la mañana.
- Ah… y qué hacés despierto a esa hora?
- Te mando un beso viejo, que andes bien….
10.12.08
Las gaviotas quieren conquistar el mundo. Parte 15.

A las cuatro de la mañana me despertó mi celular. Mi tío también se había dormido y la televisión había quedado prendida. Pasaban infomerciales. Uno de didi seven; una pomada milagrosa que limpiaba cualquier tipo de superficie, lo que fuera. Un sillón con caca de perro, las manos llenas de pintura, la tinta de una lapicera azul explotada en el bolsillo de una camisa verde clarita. Una vez el Ken, mi primer perro, se hizo caca sobre el sofá del living. Yo tenía tres años y me pasaba el día entero en el patio jugando con el perro. Por lo general no entraba a la casa pero una vez, jugando, yo lo hice entrar y pasó lo del sillón. Mi papá le pegó tanto que nunca más volvió a entrar a la casa. Aunque lo llamaran desde adentro, él se frenaba en cuanto llegaba al marco de la puerta y ahí se anclaba, estoico. A pesar de respetarlo más que a nadie en la familia, se notaba que le había perdido el amor a papá. Cuando mi mamá, mis hermanos o yo lo llamábamos, movía la cola. En cambio cuando papá lo hacía, agachaba las orejas y se acercaba cabizbajo, como si el incidente de la caca hubiera sucedido hace minutos.
- Le parecen horas de llamar, señorita?
Caterina intentaba decirme algo, pero unos desesperados sollozos me impedían entenderle
Cate, calmate. Decime que te pasa por favor, no me asustes…
- Juan, he litigado con mi novio, me ha pegado…
Efectivamente tenía novio entonces. Deduje que a eso se había ido a Santander, a visitarlo a él que era de esa ciudad. O capaz no, capaz sí era italiano y sí se llamaba Gianluca y habían decidido encontrarse en Santander porque a él le salía más barato volar ahí desde Italia y no a Madrid. Y entonces habían pensado que ninguno de los dos conocía esa ciudad y que era una buena oportunidad para hacerlo juntos, para pasar el fin de semana acostados en alguna playa, cambiar el mar mediterráneo por el cantábrico. Se me ocurrió preguntarle si se llamaba Gianluca pero en vez de eso dije:
- Cómo que te pegó?!
- Sí, estaba borracho, o colocado con keta. Volvió de una fiesta y yo estaba dormida. Abrió mi móvil y se puso a revisar mis mensajes. Encontró los tuyos.
- Pero si yo no te mandé nada…
- Los de la semana pasada…
- Es un imbécil! Y qué fue lo que te hizo?
- Me insultó, me tiró el móvil en la cabeza, me pegó dos cachetadas; luego se fue…
- Adonde?
- No sé Juan, no sé! Cómo voy a saberlo, estaba enfurecido, se fue corriendo. No quiero verle más. Quiero volver a Madrid contigo, ahora.
No sabía que decirle así que le pedí que se tranquilizara; le dije que todo saldría bien, que se durmiera y que mañana se volviera en el primer bus a Madrid. Me pidió disculpas por llamarme y yo le dije que no fuera estúpida, que me volviera a llamar si lo necesitaba, que allí estaba yo.
- Acá estoy Cate, para lo que sea, a la hora que sea..
Me agradeció y cortamos. En la tele seguían demostrando porque didi seven era el mejor limpiador del mundo. Me había despabilado. Mi tío roncaba y abrazaba una almohada. Me lo imaginé de chico, durmiendo al lado de su primo, mi papá. Miré el reloj. Casi las cinco de la mañana. En Argentina pronto serían las nueve. Decidí llamar a mi casa en Córdoba. Era domingo y papá seguramente leía el diario mientras se tomaba unos mates, todavía sin levantarse de la cama.
Mi papá se toma tres pavas de mate por mañana. Yo todavía tomaba la leche en mamadera cuando me hizo probar por primera vez. Mi mamá no lo dejaba porque decía que me iba a quemar con la bombilla y una vez que estábamos en el campo y mamá se había ido a buscar huevos con mis hermanos, mi papá me llamó y dijo:
- Dale Juan, ahora que no está tu mamá; vení tomate un mate!
Y yo fui corriendo y me prendí de la bombilla como si fuera la teta de mi mamá, más por el hecho de hacer algo prohibido que por la intriga que me podía llegar a generar el sabor que tendría el mate en sí. A veces se hace el gracioso y dice que el mate es la mejor droga que hay, que si en Holanda conocieran la yerba mate, la marihuana no hubiera prosperado. Lo he escuchado tantas veces a ese estúpido chiste que cada vez que una conversación se aproxima al tema, ya sea a través de la droga o la infusión, ya empiezo a sufrir al saber que, tarde o temprano, llegará esa pésima broma. El teléfono sonó tres veces antes que escuchara la voz gruesa de papá. Hablamos un par de giladas y me notó que estaba medio bajoneado.
- Me parece que a vos te andan haciendo falta unos buenos amargos…
- Ah?
- Sí Juan. El mate es la mejor terapia contra la nostalgia.
- Pero si yo no estoy nostálgico papá, al menos no todavía; acabo de llegar a Madrid...
- Bueno igual, el mate tiene mateína que es un estimulante natural, similar a la cafeína. El mate es la mejor droga que hay; si en Holanda…
No podía creerlo. Hice como si tuviera párpados en las orejas y pasé toda la información de entrada a los ojos. Como si yo fuera un equipo de música y me hubieran movida la perilla con la que se pasa de radio a cd. En el infomercial mostraban como una señora venía caminando de la cocina hacia la mesa del comedor donde toda la familia la esperaba ansiosa para almorzar y de repente se tropezaba con un autito de juguete de los nenes y caía al piso, ella y la fuente. Todos los sorrentinos, panzotis o lo que poronga fuera que tenía tanta salsa de tomate, desparramados en el suelo. Ahí nomás aparecía el bronceado presentador, ponía tres choricitos de didi seven sobre la alfombra y comenzaba a frotar con un cepillo. La salsa de tomate parecía evaporarse. Poner alfombra en el comedor, vaya familia pelotuda pensaba, mientras mi viejo concluía su teoría sobre que hubiera pasado en Ámsterdam si los holandeses conocieran nuestra yerba.
- Cómo podés decir semejante pelotudez si en tu vida probaste ni una seca de porro…
era lo que me moría de ganas de decirle, pero no me animé.
- Che viejo, vos alguna vez probaste?
- Cómo?
- Eso, si probaste marihuana…
- Y… Oportunidades tuve, pero siempre dije que no. Dicen que podés perder el control de vos mismo y no me interesa para nada sentir eso. El turco Libidinoff fumaba mucho de esa porquería y vos viste como está…
El turco Libidinoff era un pintor amigo de mi viejo. Había cursado con mi papá el secundario y de vez en cuando él le compraba algunos cuadros. Vivía en Nono, en una cabaña de madera al lado de un arroyo. El turco tenía un estilo más bien abstracto y mi papa siempre le insistía que si quería vivir de la pintura tenía que dedicarse a los paisajes realistas. Que con semejante entorno debía aprovechar. El turco lo escuchaba, pero no parecía convencerse mucho de los consejos comerciales de mi papá. Una vez le dijo:
- Para qué mierda voy a pintar las sierras si eso lo pueden ver todos, yo prefiero plasmar cosas que no se pueden ver...
y mi papá nunca más lo jodió con ese tema. Cada vez que íbamos a San Luis a visitar a mis tíos, pasábamos a saludarlo. El había hecho casi todos los muebles de su casa. Siempre tenía un montón de perros, cada vez que lo visitábamos había uno nuevo. El turco los dejaba estar adentro de su casa, a sus anchas. Un día le pregunté si nunca le habían hecho caca en el sillón y me contestó que esos perros habían sido criados a base de puro amor, que era imposible que eso sucediera.
5.12.08
Las gaviotas quieren conquistar el mundo. Parte 14.
Qué hay en Santander?
al Colo y Vero
Me desperté pensando en el sueño. Me dieron ganas de escuchar Led Zeppelín, hacía mucho que no lo hacía. Aún así pensé que era raro lo que me pasaba con esa banda; que a pesar de reconocer su incuestionable influencia en la historia del rock, no podía escuchar un disco entero. Pensé que tal vez a los miembros de Supertramp les pasaba lo mismo y por eso hacían la música que hacían, la que le gustaba a los gatos de Caterina.
También pensé que esa llamada a su celular la noche anterior había cambiado las cosas y que lo que menos quería era meterme en quilombos al pedo. Sin levantarme de la cama me estiré hasta alcanzar la notebook y busqué, en vano, “Starway to Heaven”. Puse un disco de Stone Roses y me levanté. Mientras calentaba el café recordaba fragmentos del sueño. Navarro Montoya, el padre de Caterina, vestido de traje, persignándose con los guantes de arquero puestos. Me reía solo. Mientras me sentaba a tomar el café me pensé que capaz era mejor dejar todo ahí; que ya era hora de buscarme un laburo, de dejar de hacerme el Joaquín Sabina por las calles de Madrid.
Decidí concentrarme en la búsqueda de trabajo entonces; tenías ganas de conocer más gente y eso también me ayudaría a sacarme de la cabeza a esta italiana de una buena vez. Ya hacía más de dos semanas que había llegado a España y desde Córdoba ya me empezaban a preguntar que onda el laburo. Mandé mi currículum a cuanta oferta laboral de periodismo, publicidad, marketing o comunicación institucional hubiera en todo el territorio español. Me inscribía en ofertas en Valencia, Pamplona, La Coruña, Barcelona, hasta una en Canarias. Me pasaba los días en un cyber a la vuelta de mi departamento. Tenía cuatro versiones de mi currículum, adaptado para diferentes puestos. Los trabajos en comunicación eran pocos y los flamantes egresados en periodismo, muchos.
Lo que sí había eran ofertas en hotelería, gastronomía, tiendas, call centers; de éstas había miles. En el asado de despedida que me hizo mi familia me había acercado a la parrilla mientras mi hermano trenzaba los chinchulines. Lo miraba cada vez que lo hacía, pero nunca lograba aprender la técnica.
- Teneme acá porfa…
- Adonde?
- Acá en la punta, que sino se escapa todo el relleno.
- Qué relleno, boludo? eso es mierda, pasa que todavía no llegó al culo.
- Bien que te gusta, pajero…
Los dos nos reímos y después hubo un silencio un poco incómodo. En la casa se escuchaban los gritos de mis sobrinos jugando a las escondidas y al lado nuestro explotaban algunas chispas en el fuego.
- No sé para que te vas a España, la verdad… o sea, todo bien, respeto tu decisión, pero no la comparto. Si acá tenés todo…
- Ya te lo expliqué, man… No me voy buscando algo que no tenga acá, simplemente tengo ganas de conocer otras cosas, otra gente, otros lugares....
- Y qué vas a hacer allá? de qué vas a laburar?
- No sé, me acabo de recibir… Vos sos licenciado en administración de empresas, no? Bueno, yo en ciencias de la comunicación. Algo tengo que enganchar…
- Vas a ver que allá vas a hacer lo que no querés hacer acá y eso… eso es injusto con tu país y, más que nada, con vos mismo. Vas a terminar lavando copas o en un call center, vas a ver…
Era demasiado temprano para darle la razón a mi hermano. Me negaba a clickear en las decenas de ofertas que entraban en mi casilla: “auxiliar de gastronomía”, “operador para telemarketing”. Todavía era optimista; si hasta me había llevado en la valija, el diploma universitario original -homologado por la cancillería- que certificaba mi licenciatura.
Salía del cyber de mandar un mail para un puesto de redactor de música y cine para un importante portal web cuando empezó a vibrar mi celular en el bolsillo. Me ilusioné. Podía ser que mi currículum les gustase tanto que me llamaban tan rápido para la entrevista personal? Tosí forzadamente para aclarar mi garganta mientras abría mi celular. Caterina calling. Porqué decía “calling” si el el menú del celular estaba configurado en español. Estaba seguro de eso, 100%. Nunca había visto ni una palabra en inglés en el display. En España se traduce todo. El “Puerto Azul” por Bluetooth me parecía el ejemplo más gráfico, y cómico. Dije hola, entre disimuladas risas.
- Pero vaya, que contento estás tío, que bueno oírte así. Con quién estás?
- Jeje, estoy solo.
- Solo? Y de qué te ríes?
- Del Puerto Azul…
- Pero de qué puerto me estás hablando?
- Nada, nada… Qué hacés?
Mientras me sentaba en las escaleras del cyber, me contó que estaba arriba de un bus, rumbo a Santander. Me acordé del bajista de Metallica, el cable de la grúa cortándose, el ómnibus volviendo a caer sobre su cuerpo.
- ¿Santander? ¿Qué hay en Santander?
- Todavía no lo sé... espero averiguarlo al llegar. Y tú qué? No tienes planes para el fin de semana?
Como no trabajaba no me había dado cuenta que era viernes.
- Yo me voy a Barcelona…
No sé porque dije eso. Se me cruzó por la cabeza y lo dije, automáticamente, sin someterlo a un análisis. Esa mañana había visto un aviso para un puesto como ayudante de producción en una agencia de publicidad en Barcelona y había mandado mi currículum, como 489 personas más.
- ¿A Barcelona? ¿A vivir?
- Quizás… me han ofrecido un puesto de productor en una agencia de publicidad allá y lo estoy considerando. Igual sería el mes que viene, pero primero quiero conocer la ciudad. No sé si tengo muchas ganas de irme de Madrid todavía, pero al mismo tiempo me ilusiona la idea de vivir junto al mar...
- Claro, te entiendo. Salúdalo de mi parte, quieres?
- Que lo salude? Al mar?
- Sí, de mi parte. .
- Pero vos también lo podés saludar, en Santander hay playa.
- Pero es el Cantábrico, no es lo mismo que el Mediterráneo, mi mar.
- Tu mar?
- Sí. Mío. Salúdalo, vale?
- Dale.
- Y no te quedes mucho tiempo allí que Barcelona es la ostia y no vas a querer regresar. Yo vuelvo el lunes y te llamo…
Me despedí lo menos efusivamente posible y guardé el teléfono en mi bolsillo. Me paré y miré al cielo. Nubes oscuras cubrían casi todo, pero no estaba seguro si eran de lluvia o estaban oscuras porque ya era casi de noche. Decidí ir a casa a ver alguna película en la tele con mi tío. En Antena 3 pasaban “Caballos Salvajes”. A mi tío le encanta ver películas argentinas, se emociona mucho. A veces se hace el boludo pero yo me doy cuenta que llora. En el programa que la pasaban la presentaron como “un hito en el cine argentino de los noventa”. Me quedé dormido antes que Alterio gritara en el acantilado eso tan cursi sobre la vida.
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2.12.08
nicanor + gaviotas

escarbando en viejos posts del blog me vengo a encontrar con que los copados de la voz del interior han desactivado el link del diario donde estaba "nicanor", el cuento que me publicaron el año pasado. que gauchitos... por ello ahora lo albergo acá.
por otro lado, últimamente me he encontrado con algunas personas que, para mi gran sorpresa, me han dicho cosas como:
a. man, no podés dejar "las gaviotas quieren conquistar el mundo" ahí!
b. che culiado, qué mierda pasó con navarro montoya, el dálmata, el puma rodriguez, supertramp?
c. y? te la cogiste a la tana o no al final?
d. sos homosexual?
e. copate con un pesito pa la bisha, loco.
Agradezco enormemente a esta gente que me ha envalentonado a continuar con la historia, así que en breve el capítulo 14. Para los que no tengan idea de que poronga hablo, los capítulos anteriores acá.
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1.12.08
se pudo clonar

Hola Juan Cruz, Bueno acá va mi devolución:
Vamos a empezar por los puntos positivos que quisiera destacar ya que a una crítica constructiva pretendo llegar, no me interesa la huevada.
Primero que nada me pareción un evento GRACIOSO. Me reí en varios momentos, con el Barney flaco, con la vieja con la remera de "me Cojo a mi nieto", con la oveja, con el castillo inflable, con el fotógrafo y la remera de "soy pajero", con el loco que repartía chupetines con la remera de "fundación pro-pete". Ke se yo hubo momentos , la risa era también interna , no catártica, pero daba gracia por supuesto. Y de no haber sido por el Calor del orto me hubiera reido más de mi misma por girar al son de la canción de los pitufos.
No sólo me pareció copado el evento por la gracia, sino por que en algún punto nos hizo un eco creo que, a cada uno en lo que nos parece insólito o en aquello con lo que nos sentimos identificados y que en algún punto lo consideramos enfermedad, es como que al verlo ahí expresado publicamente , quizás no deja de ser aberrante, pero comienza a ser "común". A mí por ejemplo me gustó la remera que no me acuerdo que decía casualmente porque me reflejó mi conducta y era sobre la afición a los niños, jajaja. Y bueno a mí no me gustan los niños propiamente dicho, pero si los hombre mucho menores a mí, unos 10 años por ejemplo, y me gustan realmente, soy capaz de enamorarme y el sexo ha sido el mejor, por algo es, ke se yo. Y el Eco adentro está bueno.
Por otra parte me gustó el despliegue de colores y juventud. Y el tono NO SOLEMNE que tuvo el evento, lo que lo hace participativo y común al vulgo. El arte tiene que bajar a lo cotidiano y a lo simple, a los humanos comunes, hay que demitificarlo también porque es una práctica a mi entender curativa y el tono de solemnidad que le dan los vernisages, los grandes teatros, ni hablar de los museos o las competencias nos aleja de él.
Bueno y lo que no me gustó fue que se notó que había demasiada gente preparada con el propósito de asistir al remate de cada remera, supongo que la intención es que el evento se hiciera de todas formas más allá de la cantidad de gente que asistiera a pesar del Calor infernal, pero para la próxima pronóstico en mano, jaja. No, ke se yo, me hubiera gustado más gente de la ciudad y no tantos amigos de los gestores del proyecto, sólo porque pierde la gracias, ke se yo , es un punto de vista. Sólo eso, me parece que la intervención urbana tiene que lidiar con el público incierto, con el ajeno. Y eso la enriquece más.
Y por último y esto va para vos Juan cruz, no más máscaras, no me gusta no haber podido responder con mi mirada al unico que yo conocía que estaba como gestor del proyecto. Hay que hacerse cargo de lo que te muestren los ojos del otro, pero que el otro sepa que le estás recibiendo ese reflejo!!
Gracias Pau.
25.11.08
Piña Azteca + CCEC presentan "Se Puede Clonar"

Dijo La Voz del Interior: El colectivo de artistas Piña Azteca intercambiará con el público remeras con frases que provocan confusión en los órdenes sexuales y genéricos, con sentencias “límites” en la manera de entender y representar esta misma sexualidad y género.
Dijo Le Monde Diplomatique: Resulta notable que en una ciudad donde el límite de indigencia ronda niveles históricos, un grupo de jóvenes desperdicien su tiempo realizando este tipo de obras en vez de intentar torcer el poco prometedor futuro social de este pueblo.
Dijo Rock & Pop: Está claro que los integrantes de Piña Azteca son chicos de adolescencia grunge y menemista; han escuchado demasiado a Nirvana.
Dijo Comercio y Justicia: La estructura de la Subsecretaría de Pymes y Microemprendimientos de la Provincia permitirá que empresarios de toda Córdoba puedan acceder a las iniciativas del Banco Nación y complementar las opciones que esta entidad crediticia ofrece a las micro, pequeñas y medianas empresas.
Dijo Daniel Salzano: Estas son las cosas que hacen con la plata que me mandan de España?
Dijo Luciano Lamberti: La remera de Nora Cárpena es genial, man.
Dijo Nora Cárpena: Piña cuanto?
Dijo Diego La Torre: Esto es un cabaret!
Dijo mi hermano: Boludo, los van a cagar a trompadas!
Dijo mi mamá: La verdad es que no entiendo mucho lo que me estás contando, hijo. Para mi el arte es otra cosa, un cuadro de las sierras, una naturaleza muerta; pero si a vos te hace bien, a mi también. Y tu papá que dijo?
Dijo mi papá: No te parece que ya estás grande para esas cosas? Por qué no te ponés a laburar de una buena vez? Pasame la soda, querés?
17.11.08
Se Puede Clonar

- Y a que se debe la poca actualización de su blog, sr Cruz?
- Paciencia Fantasma, ya se me va a ocurrir algo. Yo no soy un artista, simplemente a veces tengo delírios de tal. Lo que voy publicando en el blog son cosas que se me van ocurriendo en el momento, sobre todo cuando sueño...
- Cuando sueña?
- Sí, pero bueno; se ve que últimamente vengo durmiendo poco...
- Y cual fue su último sueño, si es que lo recuerda sr Cruz?
- Una plaza. Una plaza muy coqueta con un castillo inflabe.
- Ajá, y que más había en esa plaza?
- Aguas que bailan, ovejas, pitufos, gente con remeras que dicen frases que desbarajustan cualquier modelo de sexualidad convencional, en fin...
6.11.08
Convocatoria - Intervención Urbana CCEC
En el marco de la convocatoria del CCEC, “caracteres comunes” (sobre la temática de genero), el colectivo artístico Piña Azteca realizará el jueves 27 de noviembre una performance deambulatorio-urbana llamada “se puede clonar” en el Paseo del Buen Pastor.
Consideramos el género como una categoría clasificatoria que construye identidades sexuales, concibe la manera de vivir culturalmente el sexo y determina los mecanismos para llevar a cabo esa sexualidad. Piña Azteca es un colectivo artístico que se propone jugar con las normativas clasificatorias del género. Lo hará estampando en remeras frases que desbarajusten cualquier modelo de sexualidad, desde el más convencional hasta el más retorcido. Así podrán encontrarse frases del tipo: "SOY HIJA DE MI ABUELO", "VIRGEN HASTA LOS 5", "MI MAMÁ ME MAMA", “ME VIOLÉ”, "TRISEXUAL" exponiendo formas problemáticas de practicar la sexualidad o de querer practicarla.
La performance consta de tres etapas; en un primer momento se llevará a cabo una subasta ficticia, donde la gente (actores) comprará las remeras mencionadas anteriormente. Después los mismos pasearán por el predio del Buen Pastor, generando una interacción con el público, y finalmente concluirá la performance con un “abrazo cósmico” en donde los portadores y los no portadores de remeras se tomarán de las manos y comenzarán a girar en ronda al son del tema de los pitufos, que saldrá a gran volúmen desde los altavoces de dicho Paseo.
En este marco, el Sábado 8 de noviembrea las 16 hs convocamos a actores/ interesados en general (cualquier sexo, condición física, edad), a un casting que se realizará en el CCEC (Entre Ríos 40), para seleccionar a los posibles portadores de remeras.
Cualquier consulta, comunicarse con los miembros del colectivo.
Piña Azteca somos:
Pablo Natale
Lucas Moreno
Elisa Gagliano
María Pousa
Juan Cruz Sánchez
30.10.08
metegol + arte II

Este domingo se viene la segunda edición del evento que cambiara la historia del arte metegolístico mediterráneo. Yo lo único que pido como regalo de cumpleaños es que no aparezca nuevamente el enanorobaproyectores así de una puta vez puedo pasar los videitos...
Ah, la noche anterior (sábado) el Sr. Bazzzta demostrará en vivo que su habilidad va más allá del Paint con una versión dibujada de jalogüin con tiza sobre pizarrón. Si la resaca se lo permite, también dibujará en 990 el día siguiente.
27.10.08
20.10.08
todos al españa
algún día quizás sea grosso como natale y saque mi propio libro también, por ahora me conformo con haber hecho la foto de tapa del suyo.
17.10.08
nidos de comadrejas
una hamaca en el cielo.
quiero.
pero
sin escalera
sin alas
cómo subir?
oh tim
tú que todo lo sabes
dime cómo subir?
bueno
en realidad
no es muy difícil.
primero pisame en el mentón
la otra pierna en la boca.
de ahí te colgás de la nariz
y vas subiendo
agarrado como koala
hasta el final de la ceja.
de ahí saltá.
eso sí
tratá que no haya viento
que no se te mueva la hamaca
sino querés caer
atrás de la pueyrredón
en lo más oscuro
de güemes.
una última cosa tim
antes de subir
antes de escalar tu cara:
el rojo de tus ojos
es real
o son acaso huecos
nidos de comadrejas
por donde se filtra
el magenta saturado
que sólo alberga
el atardecer de nuestro barrio?
vas a subir o no
pelotudo?
que no tengo
toda la tarde.
dale vení
subite.
bueno
pero
no me vas a hacer mal
no tim?
no pinocho
vos
tranquilo.
9.10.08
4.10.08
La cobarde, injusta y vil venganza del chofer del C4
todavía es de noche
le hago señas al C4
otra vez
llego tarde al trabajo.
el chofer me mira
está a una distancia que puede distinguir
claramente los rasgos de mi cara
si estoy contento
triste
si tengo sueño.
no sé si reconoce algo de todo esto
sólo veo
que me mira a los ojos
que sonríe
y acelera.
no siente culpa
aunque el ómnibus no vaya lleno
el chofer del C4 es así
no siente nada de culpa.
pienso
que quizás anoche
cuando llegó a su casa
el televisor estaba roto
o su mujer
con otro.
con un amigo de él
un compañero del secundario
de la colimba
del corredor amarillo.
por eso
sonreír y acelerar
dejarme con el brazo levantado
es su forma
de vengarse
con la vida.
yo como explico a mi jefe
que al chofer del C4
se le rompió el televisor
que su mujer lo engañó.
que por eso no paró
cuando le hice señas
que por eso el muy hijo de puta
sonrió
y aceleró.
y mientras dudo
si tomarme un taxi
o esperar al próximo
pienso que si le pasó lo del televisor
efectivamente
es un tremendo hijo de puta
pero que sino
y le pasó lo de la mujer
con su amigo
bueno eso
eso es algo distinto.
pienso
que si mi novia me hiciera lo mismo
que su mujer
haríamos la pareja perfecta
yo y el chofer
él sonriendo y acelerando
yo saltando
a su encuentro.
pienso
que quizás en las próximas paradas
el chofer continúe con su venganza
siga sin frenar
haciendo que gente llegue tarde a sus trabajos
que gente sea retada por sus jefes
apercibida
sancionada
echada.
sabe bien
que es una venganza cobarde
injusta
vil
pero es lo que hay piensa
mientras deja una técnica dental
con su guardapolvo puesto
el brazo levantado
el cospel en la mano.
al llegar a su casa
su televisor funciona
pero como temíamos
su mujer se ha ido.
anoche
cuando la descubrió
le había gritado
puta
te vas de esta casa
pero no creía que en el fondo lo haría
creo que tampoco lo quería.
el chofer abre la parte del placard
que le corresponde a ella
se ha llevado su ropa
pero no toda
quedan algunas polleras
un par de blusas
dos o tres camisones.
esto es peor
que si se hubiera llevado todo
piensa enfurecido el chofer
mientras se rasca la cabeza.
con una mano revuelve los cajones
con la otra se rasca la cabeza
no puede dejar de hacerlo
como si de repente
le diera alergia
su propio pelo.
abre el cajón de la ropa interior
busca la bombacha que le regaló
para el cumpleaños pasado
la con el escudo de talleres
justo una
de las que no está.
encima ese puto
es de gimnasia y tiro
encima del albo
piensa
mientras sigue revolviendo el cajón
desparramando corpiños.
saca totalmente el cajón del placard
lo tira sobre la cama
el cajón cae sobre su costado
rebota
va al suelo.
una bombacha
no la de talleres
sino otra
una rosa
que compraron un domingo en el wall mart
queda desplegada sobre la cama
como ella la dejaba
antes de irse a bañar.
el chofer se deja caer sobre el colchón
en su puño cerrado la bombacha rosa
se la lleva a la cara
la huele
y en posición fetal
murmura sollozando
algo sobre
gimnasia y tiro.
26.9.08
un hipopótamo
de educación física
siempre me elegían penúltimo
siempre antes
del rengo martínez.
pobre rengo
se le había caido un renault 18
sobre la rodilla
en agua de oro
mientras el padre
cambiaba la goma.
que cómo que se le cayó
un 18 en la rodilla?
bueno pará
ahora te cuento.
iban para ascochinga
a comprar un ovejero alemán.
- quiero un perro má
uno policía…
le había dicho
el rengo a su mamá
y ella:
- yo no quiero problemas lucas
hablalo con tu papá.
a los días
el papá del rengo
le contó
a uno de sus compañeros
de la oficina:
- sabías que el luquitas
anda jodiendo con que quiere un perro
uno policía...
y el compañero:
- me dijeron que hay un criadero en ascochinga
que son puros
y no muy caros.
el domingo siguiente
comieron ravioles con bolognesa
y al terminar
el papá del rengo
mientras se tomaba un cinzano
y apagaba un le mans suave
le dijo a su hijo:
- bueno luquitas
vas a querer ese perro o no?
y el rengo
que todavía no lo era
saltó de alegría
y se chocó con la fuente
con los ravioles que quedaban
la bolognesa en el suelo
todo hecho un asco.
vamos
antes que tu mamá se arrepienta
tenemos más de una hora de viaje
y padre e hijo
se subieron al 18
rumbo al noroeste.
iban escuchando un caset de pablo milanés
donde él cantaba
que pagaría cien mil o un millón
por cualquier información
y el rengo:
- papá
por qué canta así?
y el papá:
- así como?
y el rengo:
- así como raro
y el papá:
- ah
porque es cubano
pero escuchá bien hijo
eso sí que es poesía.
y el rengo:
- pá
qué es un unicornio?
y el papá:
- que no entendés nada
que lo importante no es
que sea un unicornio
sino que es azul
que lo dejó pastando
y que desapareció
que las flores que dejó
no le han querido hablar.
y
enajenado por la poética cubana
por el destino incierto
de ese caballo cornudo extraviado
el papá del rengo
no vio el cartel que decía
próximos mil metros lomadas
y le dio de lleno a la primera
y ahí pasó lo de la goma.
hábil conductor
el papá del rengo
volanteó rápido
pisó el freno
el 18 en la banquina
el rengo super asustado:
- que pasó papá?
- nada hijo
la goma nomás
ahora la cambio
bajate así te muestro.
- ves luquitas?
así se cambia la caubierta
por las dudas alguna vez te pase
cuando vas con mamá.
el rengo se sentó en el suelo
junto al 18
junto a su padre
mientras lo miraba
desajustar los tornillos
levantar el gato
sacar la goma pinchada.
cuando el papá del rengo
fue al baul
a buscar la goma de auxilio
escuchó al rengo gritar
de una forma nueva
como si lo hubiera atacado un lobo
o un hipopótamo.
el gato se había resbalado
el 18 sobre la rodilla
- papá me duele!
- ya va hijo!
aguantá que ya va!
el papá del rengo
tuvo que bajar el gato
colocarlo de nuevo
y volverlo a subir
hasta liberar
la rodilla
ensangrentada
de su hijo.
- no siento la pierna papá!
no la siento!
- ya va hijo!
ya va!
apenas ajustó los tornillos
el padre alzó a su hijo
y lo acostó en el asiento de atrás
mientras manejaba
el rengo seguía diciendo
que no sentía la pierna
preguntaba
que por qué era que no la sentía
y él padre:
- ya va hijo
ya casi llegamos.
mientras pensaba
que lo único que faltaba
es que no hubiera ajustado suficiente
los tornillos del auxilio
que la rueda se soltara
que se la pusieran de frente
con un intercórdoba
con un camión lleno de vacas.
- se le explotaron los meniscos
los ligamentos
no creo vuelva a caminar bien
dijo el traumatólogo
de la clínica de agua de oro
- es verdad eso papá?
- no hijito
el doctor exagera.
- cómo que se te cayó el auto
jorge?
- sí
se me cayó…
le explicaba el padre del ahora sí rengo
a la madre
- pero cómo?
explicame como…
- no sé
se me resbaló el gato
cuando fui a buscar la goma de auxilio.
- a vos siempre te pasan cosas
cuando vas a hacer otras.
- y ahora qué hacemos?
el chico no puede caminar
qué vamos a hacer jorge?
decime por favor
qué mierda vamos a hacer?
un año después
el rengo martínez y yo
nos miramos resignados.
somos los únicos dos
que aún no fuimos elegidos.










