9.5.07

niños de leche

sulfato ferroso
vitamina a, c y d
extra calcio natural
hierro
u.a.t homogeneizada
oficialmente libre de brucelosis y tuberculosis
menos de 50.000 bacterias x mililitro

Mientras meriendo solo en mi departamento leo la caja de leche que tengo frente a mí. Es algo que simplemente no puedo evitar. Leo etiquetas, frascos, latas; lo que tenga en frente. Aunque no tenga ganas no puedo dejar de informarme sobre su contenido neto, su fecha de vencimiento, la cantidad de fibra alimentaria que aporta cada 200 cm3.

Creo que el único motivo por el cual me gustaría vivir en California sería para poder ver, en vez de cajas forradas auto publicitariamente, caras sonrientes de niños perdidos en algún suburbio de San Francisco. Niños que ya no sonríen como en la foto. Niños que ya no son niños, que hace años que no regresan a sus casas.
Mejor así. De hacerlo sus padres no los reconocerían, o eso fingirían.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

me pasa, me pasa... harto de leer shampoos mientras pasa el tiempo en el baño. Supongo que debería poner un revistero o acordarme de llevar algo para leer

Anónimo dijo...

es tipico, pasa siempre que se merienda solo.
y no, no es motivo suficiente para querer vivir en California.
tipico... tipico...

Anónimo dijo...

No hay cómo leer mientras uno mata el tiempo.
Leer lo que sea. desde una caja de leche, hasta el tubo de dentífrico.
El tema es leer.